Consideración Intempestiva
Quizá suene un poco pretencioso, pero no puedo llamar a esto
de otra manera. De modo que acá va mi primera consideración intempestiva, con
el perdón de Nietzsche.
La pregunta que me surge en estos momentos es: ¿Cómo escapar
de un tiempo ya pasado, de un tiempo y unas circunstancias que ya pasaron, que
dejaron de producirse? ¿Cómo escapar de algo peor aún, que es la nostalgia de
lo que nunca fue? Creo que gran parte de esto que me sucede repetidas veces
está anclada algo que siempre observé: A diferencia del gran resto de las
personas que me rodean o con las que me relaciono, tengo un gran problema con
el olvido. Mi temporalidad vital creo que es mucho más lenta que la del resto.
Sigo creyendo que ciertas circunstancias aún siguen funcionando, aunque sea a
la manera de una proyección, de una fantasía ilusoria y yo tenga bien en claro
que eso es así. No es que no sea consciente de que hay ciclos que culminan o
personas con las que uno deja de verse o hablarse, incluso, aunque en mi caso
infinitamente menos, amores que dejan de ser tales.
Lo curioso de todo esto es que soy un convencido creyente de
la más azarosa de las contingencias en estos menesteres. Que los encuentros
dependen de cosas muy particulares, de una serie de condiciones que configuran
una constelación muy particular, hablando benjaminiamente. Y sin embargo, mi
esquema temporal sigue funcionando como si yo no reconociera eso, como si las
condiciones en las cuales se construyen determinadas relaciones, determinadas
metas y logros fueran imperturbables a lo largo del tiempo. Y lo más paradójico
del caso es que cuando definitivamente pienso en cortar esas ataduras, más
recaigo en ese esquema de fantasía.
Por lo pronto, no le veo una solución a corto plazo, pero por lo menos empecé
por no caer en la fantasía fácil. Lo difícil es que me expone a enfrentar esta
vida que, por ahora, carece de una figura o una motivación que llene ese
agujero. Lo peor es que pienso/siento que aún no puedo buscar esa figura, esa motivación.
Tengo que acomodar varias cosas para que se abra esa ventana que me permita
sentir que puedo estar dispuesto para ello. Tendré que acostumbrarme a vivir
esta temporalidad llena de vacío, cortar con el fantasma del pasado que me
persigue.
Veremos en que deriva todo esto
Comentarios
Publicar un comentario